De ciclista de Ultrafondo a Randonneur

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“La fuerza siempre está en el grupo. La fuerza del grupo debe ser marcada por el más débil, juntos siempre mejor” (Miguel Angel Peinado)

Es una frase que me gustó y que define a la perfección el cambio de mi mentalidad. Cuando empecé en esto del ciclismo de larga distancia, rápidamente me enganchó y aunque me inicié de la mano de grandes Randonneurs, mi cabeza soñaba con ir más lejos, más rápido y competir. Poco a poco y en la medida de mis posibilidades, hice mis pinitos compitiendo y buscando mis límites.

La manera de entender el ciclismo de larga distancia es personal y como tal, cada uno lo entendemos de diferentes maneras. Según pasan los años y la vida, vamos cambiando y los objetivos con nosotros. Desde mi accidente en 2015 mi manera de entender la vida, el ciclismo y el de larga distancia en particular, ha cambiado mucho. Ya no busco mis límites, ni busco clasificaciones, busco disfrutar de los que tengo al lado, de los amigos en la bici,  busco aventuras en compañía y aunque no descarto algo en solitario, siempre me gusta disfrutar de la compañía.

El ciclismo de larga distancia tiene de particular las largas jornadas en la bici disfrutando el paisaje, los compañeros, la noche y cada momento. Es un ciclismo de aventura que requiere adaptarse a las circunstancias (todas). Es un ciclismo inclusivo que no tiene edades.

Piensa, sueña, cree y atrévete”

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Sr Euskal Herria

Hace tiempo que tenía una deuda pendiente con Euskadi y me la he cobrado bien cobrada de una vez. Siempre una Super Randonée es un gran reto de por sí, pero esta SR de las siete que he hecho, no es la más dura pero si la que mayor desnivel tiene con  12.400 metros acumulados.
Cada SR es diferente entre sí, pero a la vez guardan algo en común: la dureza. Esta en particular se caracteriza por un recorrido de puertos no muy largos (entre 5 – 7 kilómetros), no excesivamente duros, con pendientes medias llevaderas, pero son veintinueve puertos o subidas en total. Al haber tantos picos (puertos) a cada cual con el nombre más diferente entre sí, apenas podría recordar todos pero sí ha habido varios que me han parecido preciosos. Hemos tenido mucha suerte con la meteorología, pues una SR a finales de marzo en País Vasco puede ser un verdadero calvario si el tiempo sale frío y lluvioso. A pesar de ser días despejados y soleados, las mañanas eran frescas siendo la temperatura mínima de un grado y la máxima de veintisiete grados, por lo que había una gran amplitud térmica.
Zarautz fue nuestro campo base. El jueves por la tarde llegamos Eugenio, Fran y yo. Aitor llegaría al día siguiente para salir directamente. Eugenio llegó con la auto caravana donde íbamos a dormir aquella noche y la primera noche de la SR. El plan era hacer dos noches, la primera noche dormiríamos en la auto caravana en Zarautz (km 250 y la segunda noche en Markina (km 460).
Dia 1

 

El primer día se nos hizo algo tarde, pues teníamos idea de salir a las siete de la mañana y al final entre unas cosas y otras salimos a las ocho menos veinte del viernes. Arranca la aventura fresca y con mucha humedad y casi de salida ascendemos el primer Coll, 90 metros sobre el nivel del mar “Zudugarai”. Entre bromas Aitor animaba la subida y de esta forma empezábamos a disfrutar de esta tierra. Desde la salida y hasta el kilometro 18 es todo para arriba, una subida suave, muy frondosa y con unas laderas de pastos ilumindas por el sol amaneciendo.

Poco a poco llegamos al primer control en el alto de “Alkiza” (km 28) y de allí al siguiente control en “Leitza” ( km 55). Como anécdota interesante, al lado del control en Leitza, estaba la carnicería del gran levantador de piedras Iñaki Perurena, del cual Aitor nos contó lo polifacético y culto que era.

Una vez coronamos el alto de Ezkurra comenzamos una larga bajada, la cual a pesar del frio agradecíamos. Esta bajada me pareció preciosa. Fuimos bajando el cauce del rio Urumea por un desfiladero impresionante. El río en el margen izquierdo de la carretera junto a la naturaleza que lo rodeaba me pareció una carretera de lujo para disfrutar. Como el hambre iba haciendo mella, decidimos parar en Goizueta (km 75). Cruzando la plaza, al otro lado del río en el bar Zubiondo, nos prepararon unos buenos bocadillos. Momento relax al solecito, rodeados de ciclistas y de lugareños pudimos disfrutar de nuestra comida. Un lugar recomendable sin duda.

Continuamos nuestra marcha con las baterias recargadas hacia Hernani, Astigarraga y Oiartzun. Cuando estamos dando la vuelta al Embalse de Endara camino a Lesaca, Fran nos advierte que tiene un problema con el cambio electrónico. Se ha venido abajo la bateria sin previo aviso. Paramos y empezamos a ver que podemos hacer. La centralita no da señales de vida, completamente apagado con plato grande y segunda corona metida y un puerto por medio para llegar a Lesaca. Sacamos el sillín para ver si el cable de la batería se ha podido desconectar. Empeoramos el problema, se cae una pieza que fija la tija del sillín dentro del cuadro. Allí en medio del embalse con la bici en el aire intentando sacar la pieza. Lo conseguimos y tras comprobar que la batería está aparentemente bien, colocamos la tija de nuevo. Conseguimos bajar los topes del plato y con el 36 – 12 le toca subir el puerto de “Aguiña Mendatea” para conseguir llegar a Lesaca. Tras comer allí, Fran se va a Irun a intentar solucionar la avería. Si lo conseguía, proseguiría ruta con nosotros, pues íbamos a pasar por allí. Cruzamos a Francia por el puerto de Lizarrieta, bonitas vistas desde allí. Podías ver la llanura que precedía a las montañas e incluso se alcanzaba a ver San Juan de Luz.

Bajamos hasta el control y vuelta a España por el puerto de Lizuniaga. Para llegar a Irún cruzamos de nuevo a Francia por el puerto de Ibardín. Al llegar a Hondarribia empecé a encontrarme un poco flojo de fuerzas, pero continuamos para subir Jaizkibel y ahí comezó mi periplo personal para coronarlo. A media subida me descuelgo del grupo y empiezo a notarme medio mareado por falta de comida. En marcha me como dos barritas que llevaba en el bolsilo en plan SOS. Me paro a falta de tres kilómetros de la cima a tomar aire y a que la comida fuera haciendo su trabajo. Intento distraer la cabeza haciendo fotos del precioso atardecer y algún video.

Al poco tiempo se me pasa el mareo y continuo hacia la cima, donde me esperan. Siendo honesto, confieso que en esta Sr he pasado muchos malos momentos debido a la fatiga que llevaba a cuestas, pero eso era algo que a priori ya sabía y que no era excusa para disfrutar del recorrido y de la compañía.

Bajamos Jaizkibel casi anocheciendo y cerca de Donosti paramos a tomar algo rapido para afrontar la última subida del día, el monte Igueldo. El paso por Donosti lo disfrutamos mucho, estaba preciosa la ciudad. Hacía una noche templada, de pasear a la orilla del mar y de disfrutar la ciudad. La próxima vez que nos veamos será a la llegada de la Traspyrenee Ultracycling Race (que ganas !!). Fuimos cruzando la ciudad por el paseo marítimo y poco a poco el efecto de la comida fue notandose de forma que los últimos kilómetros del día fueron alegres hasta Zarautz. Llegamos a la auto caravana sobre las nueve de la noche. Allí preparamos algo de cena y a descansar hasta la mañana siguiente.

Dia 2
Arrancamos casi a las ocho de la mañana y en la primera subida en el alto de Etumeta las primeras sensaciones sobre la bici confirmaban que lo sufrido el día anterior no había sido un simple descuido de  falta de comida sino que las fuerzas estaban muy mermadas y la recuperación de la Sr de Alicante y el Brevet de 300 de Almería no había sido suficiente. Pronto me descolgaba del trío y ahí comenzó mi trabajo mental para continuar adelante. Las fuerzas no acompañaban mucho pero la compañía bien merecía mi esfuerzo, de ahí la importancia de sentirse bien con los compañeros en este tipo de esfuerzos, porque de otra manera hubiera arrojado la toalla al final del primer día.
La subida hasta el control en el desvío de Erdoizta (km 270) era suave, de ritmo en el que a medida que avanzaban los kilómetros íbamos ganando una magnifica vista de valle que dejamos atrás. Desde aquí hicimos una bajada muy rápida y fría, en busca del puerto de Urraki. Al final de la bajada hacemos un giro a izquierda  siguiendo el cauce del rio Errezil. Desde abajo podíamos ver la carretera como iba serpenteando hacia la cima, aunque realmente era una primera cima, el Puerto de Uturburu. Al llegar arriba, bajo un par de kilómetros y giro a la derecha en Bidegoian y desde allí un par de kilómetros subiendo hasta el siguiente control en el Puerto de Urraki (km 290). Mi sorpresa es que al llegar arriba no estaban mis compañeros esperando, cuando me llama Aitor preguntándome que donde estaba, que estaban en el cruce de Bidegoian esperándome y no me habían visto pasar. Les digo donde estaba y al poco llegan. Fotos de control y a desayunar a Azpeitia (km 301).
Paramos en un bar repleto de pinchos y recuperamos algo las fuerzas. Esos momentos en los que vas tan castigado, son los que dan una bocanada de aire al cuerpo y a la mente. La cabeza necesita esos pequeños descansos para continuar. Necesitas romper la monotonía de ir concentrado en el esfuerzo, en las sensaciones y en buscar la respuesta a como continuar pedaleando.  Con la cabeza fresca, el ánimo más alto y las fuerzas renovadas continuamos hacia el siguiente control en el kilometro 327 en el cruce de Gabiria. Continuamos la carretera dirección Elorrio ascendiendo los puertos de Atagoiti, Udana, Kanpazar. A estas horas el calor  era bastante intenso y agradecimos parar a comer en Elorrio.
Comimos en Taberna Xara. Que buenos bocadillos nos pusieron !! Magnífico trato y magnífica  cocina.  Nada más salir, foto en el cartel de inicio de puerto de Elgeta y primera rampa que hace que se atragante la comida …
Sobre las cuatro de la tarde llegamos a Bergara para iniciar la subida Elosua-Gorla, una de las subidas más tradicionales que hay en Euskadi, 7 kilómetros al 7,7%. Una subida dura, con unos paisajes desde su cima que invitan a quedarse embobado. Realmente me dió envidia sana ver a una mujer que había subido en su furgoneta sentada al sol, disfrutando del paisaje. Cómo me gusta la gente que disfruta de las pequeñas cosas !! Tras coronar, nos hicimos unas fotos en el cartel pues era la cima Coppi de la Sr jajajaja.
Continuamos marcha y pasamos el alto de Azkarate antes de parar en Elgoibar(km 413). Allí tomamos un refresco y otro pincho, nos esperaba el alto de Ixua o Arrate, casi cuatro kilómetros al 10% desde Éibar. A las siete de la tarde llego al alto, nos ponemos chalecos, preparamos las luces para la noche y nos lanzamos al descenso para llegar a Markina (km 436).  Allí íbamos a parar a dormir, pero antes teníamos que subir el puerto de Lekoiz y el de Gontzagarigana, por lo que dimos señales de vida en el Hostal Pitis para que nos esperaran para la cena. En una hora y media estábamos de vuelta (km 460). Tal y como había acordado Aitor, allí nos esperaba un bandejón de pasta y de segundo unos buenos filetes de pollo con un buen arroz con leche de postre, menú del randonneur peregrino 😊. Tras cenar nos llevaron a donde íbamos a dormir. Muy agradecidos del trato recibido.
Día 3
A las cinco de la mañana sonó el despertador para hacer los últimos 140 kilómetros y a las cinco y media en marcha. Hacía mucho frio, íbamos con toda la ropa puesta y se agradecían las subidas.
Entre el puerto de Trabakua y el desvío al alto de Goiuria nos pasaron muchos coches que iban a la Bilbao-Bilbao. La bajada del alto de Goiuria a Durango fué muy fría, apenas un grado y con mucha humedad. Poco a poco fue saliendo el sol y fuimos entrando en calor. Paramos a desayunar en Guernika. Un buen desayuno completo. Arrasamos la cafetería jajajaja.
Entramos en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, la cual por su importancia y conservación ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Una joya natural en el corazón de Bizkaia con una extraordinaria diversidad paisajista a y ecológica.
Ultima foto en Laida antes de llegar a Zarautz. Cómo disfrutamos la carretera por la costa! Un día precioso, marea baja donde se podía apreciar la altura de las mareas, unos acantilados impresionantes y unas playas de arena blanca paradisíacas . Una carretera muy recomendable para disfrutar de la zona.
En el puerto de Ondarroa paramos a disfrutar del último pincho del día. Ya estábamos disfrutando por adelantado el final, aunque debo confesar que por un lado contento de terminar aquella aventura pero por otro lado con pena porque se terminaba.
Cada vez que nos juntamos Eugenio, Aitor y yo, solemos jugar en los finales de estas aventuras a rematar esprintando en alguna subida y esta no iba a ser menos. En Deba ( km 576) nos adelanta un grupo de triatletas, nos ponemos a su rueda y al vernos con las bolsas y focos se interesaron por saber lo que estábamos haciendo. Les íbamos explicando y vimos la última subida, el alto de Itziar. Le pico a Eugenio diciéndole si apretamos, a lo que me pregunta por la distancia hasta cima. Cinco hasta arriba !! Empezamos a meter ritmo en la subida y Eugenio le pide a Aitor que aumente un puntito más. Solo quedamos los cuatro, un triatleta y un ex-pro que se unió a la fiesta. A falta de medio kilometro se lanza el sprint final y el jamón se lo lleva Aitor 😉. Los triatletas que venían detrás, incrédulos decían que estábamos locos, nos miraban como si hubieran visto a un extraterrestre jajajaja. A las 13:20 llegamos a Zarautz, felices de haber disfrutado esta aventura juntos. Personalmente, a pesar del cansancio que llevaba a cuestas  he disfrutado mucho esta tierra, estas montañas y mis amigos. Siempre merecen el esfuerzo. Gracias !!
“Hay despedidas que sólo entienden de hasta luegos (y son las que más se sienten)”
Datos:
Día 1: 252 kilómetros y 4.960 metros de desnivel acumulados. Tiempo transcurrido total 14 horas 15 min.
Día 2:  210 kilómetros y 4.812 metros de desnivel acumulados. Tiempo transcurrido total 12 horas 52 min.
Día 3: 151 kilómetros y 2.622 metros de desnivel acumulados. Tiempo transcurrido total 7 horas 50 min.
Distancia total recorrida 613 kilómetros, desnivel acumulado 12.400 metros. Tiempo homologado 54 horas.
Recomendaciones.
– Es una Sr en la que hay veintinueve altos o puertos, no muy duros en general, pero en el que apenas hay descanso. Sube puerto baja puerto, quiere decir que más vale no cebarse en el ritmo e ir con tranquilidad porque en la bajada se recupera poco.
– En general no hemos tenido problemas con el agua o comida, pero también es verdad que hemos ido con Aitor que conoce muy bien la zona.
– Hemos tenido muy buen tiempo y la amplitud térmica ha oscilado entre un grado positivo por las mañanas y los veintisiete al medio día. Una vez que se va el sol hace fresco.
– Hay que tener mucho cuidado en las bajadas, hay mucha curva cerrada y estrecha. La mayoría de carreteras están en muy buen estado pero puede haber gravilla en alguna bajada, sobre todo en la zona francesa.
– Hay que tener mucho cuidado al atravesar ciudades grandes como Donosti e Irun.
– Es una Sr preciosa, merece la pena disfrutarla de día y especialmente con buen tiempo.

Sr Montañas de Alicante

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Super Randonée Montañas de Alicante

Todavía con el cuerpo dolorido quiero arrancarme a contar lo que ha sido nuestra experiencia por tierras alicantinas. Todo esto comienza en un wasap de Diego, oye vamos a ir a Alicante y estaba pensando que si te animas podíamos hacer la Sr de allí. Después de estudiar la agenda, preguntar en casa y hacer algún cambio le doy el OK.

Llevaba tiempo con ganas de conocer Alicante y que mejor manera que hacerlo de una vez 😊. Arrancamos el domingo temprano, a las 7:10 de la mañana. En la salida nos esperaba Antonio Galvan, organizador y compañero Randonneur. Nos acompaña durante unos kilómetros hasta el primer control, Monnegre km 20.

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A partir de aquí, el terreno cambia. Carretera descarnada, con fuertes desniveles que pasan de los dos dígitos de manera continuada. Enlazamos a la subida del puerto de la Carrasqueta cruzando Xixona. Un puerto tendido en general y con unas preciosas vistas de Alicante y su costa. Precioso !!

Desde la cima bajamos hacia el segundo punto de control en la vía de servicio de Ibi. Paramos a desayunar algo y continuamos sin perder mucho tiempo hacia el Rincón bello pasando por Tibi y Agost, continuo sube y baja con bastante calor. En Rincón Bello, hay otro de esos muros de los que se caracteriza esta Sr. Una rampa de unos 600 metros con porcentajes que hacen que te cueste mantener el equilibrio. En Petrer (km 108) paramos antes de iniciar la subida a Xorret de Catí. Hacía bastante calor y era una subida larga, 14 km no muy duros pero como siempre, lo duro al final. Pasado el control y a falta de un kilómetro para coronar, hay un merendero a mano derecha con una fuente que nos dio la vida, un agua fresca bien buena.

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Bajamos rápidos buscando Castalla, pegándole un buen calentón a los frenos de disco. Allí paramos a comer algo caliente y tranquilamente, era el kilómetro 130 y ya con 3100 metros de desnivel acumulado. Antonio, nos había comentado que lo más concentrado estaba en esos 130 km, que serían unos kilómetros lentos y que cundirían poco. Siguiente control en Fontanares (km 175) y de allí aprovechando que la carretera picaba ligeramente para abajo rodeamos toda la sierra girando por un desfiladero precioso para llegar a Bocairente, que pueblo más bonito !!

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Subimos la sierra de Mariola y casi anocheciendo llegamos a la cima. Desde allí bajamos a Alcoy y aprovechando la parada a cenar, conseguimos contactar con una casa rural en Lorcha para hacer noche allí. Serían sobre las ocho de la tarde y nos separaban unos 50 kilómetros. Al ritmo de desnivel que traíamos, sabíamos que echaríamos unas tres horas para llegar allí. Nuestra previsión inicial era llegar a dormir a Pego, pero había que modificar el plan inicial, pues sabíamos que viendo el terreno íbamos a estar muy cerca de los 12.000 metros de desnivel acumulados en total. Sobre las díez y media llegamos a Lorcha (km 274) con 5.400 metros acumulados. Agradecer a la casa rural la Trinquetera todo el trato recibido. Nos cocinaron en su propia casa , casi sin nada que ofrecernos para que no nos acostáramos sin cenar, nos dieron la vida con aquella cena.

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Nos acostamos sobre las doce de la noche y a las seis y media de la mañana ya estábamos subiendo el puerto de la Llacuna. Un puerto muy duro de inicio, que suaviza a los tres kilómetros y termina con 500 metros terroríficos. Bajamos hasta Villalonga muy rápidos y aprovechando que el terreno nos permitía rodar alegres alargamos la hora del desayuno hasta Oliva. Nuevo control y desayuno completo. Poco a poco vamos girando para meternos en la Vall de Ebo. Preciosa subida, con unas buenas vistas del litoral.

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Desde que dejas Pego(km 312) hasta que llegas al control de Gorga (km 353) hay que prestar atención con la comida y el agua. Hay mucho pueblo pequeño sin tiendas, ni bares. Fuentes en Vall de Ebo, y Alcalá de la Joveda (bar también). Desde Gorga hasta Castell de Castell lo pasamos un poco mal,  mucho aire de cara y necesitábamos comer algo. Los pueblos que pasábamos no tenían nada abierto. Cuando llegamos a Castell de Castell (sobre las 12) fue como un oasis en el desierto, nos comimos un buen bocadillo y guardamos otro para más tarde, que nunca se sabe.

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Desde aquí subíamos al puerto de la Creueta y Coll de Rates. De salida del pueblo, nos reciben dos kilómetros muy duros, con un tramo revirado manteniendo del 12 al 14% . Una vez arriba de la Creueta es de las vistas más espectaculares de la prueba. Una especie de olla en la que si giras a la izquierda subes a Rates y si vas a la derecha bajarías a Altea. Me encantó esta zona, muy bonita. Subimos al Coll de Rates, control y bajada para enlazar el puerto de Bernia (km 424).

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Preciosa subida al puerto de Bernia,  te traslada a los bosques de mallorca, con sus bancales de piedras sujetando el terreno, el tipo de construcción, todo !! Un puerto de disfrutar. Una vez coronado el puerto de Bernia nos lanzamos en un largo descenso hasta Calpe y la zona de Altea. Aquí se nota que estamos ya en una zona muy transitada y de mucho turismo. Desde alrededores de Altea y casi a nivel del mar comenzamos la larga subida al pueblo de Guadalest (km 465) por Callosa de Ensarriá. Imponentes las vistas del castillo según vas llegando al pueblo. Un pueblo muy bonito, pertenece a la asociación de los pueblos más bonitos de España y desde luego bien merecido.

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Desde aquí empezamos a replantear la situación, pues nuestra intención era hacer sólo una noche, lo que quería decir que deberíamos hacer del tirón 140 kilómetros más y eran las seis y media de la tarde. Finalmente decidimos hacer una parada a dormir en Penáguila (km 528) lo que suponía subir los puertos de Finestrat y Tudons antes de poder descansar. La bajada desde Guadalest a Benidorm es una bajada larga y a tumba abierta, buahh como disfrutamos bajando !!

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Rápidamente llegamos a Benidorm y girando a la derecha dejamos el bullicio para adentrarnos de nuevo en la tranquilidad de la montaña y el campo. Subimos al pueblo de Finestrat y comimos algo, pues habiamos apretado un poco desde el control anterior e ibamos justos para subir Tudons sin comer nada. De salida del pueblo de Finestrat hacemos un repecho duro y rápido bajamos a un barranco para empezar los 17 km de Tudons. El puerto arranca suave y aunque no es demasiado duro, es un puerto muy largo y lo más duro está al final. A los cuatro kilometros hacemos foto en Sella (km 501) y continuamos con ganas hasta la cima.

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Al llegar arriba, nos ponemos manguitos y chaleco para la bajada. Bajar Tudons de noche, con dos grados y de corto fue toda una experiencia, que frio !! Hicimos la siguiente foto en el control de Benasau (km 521) y con mucho frio en el cuerpo, continuamos para llegar a Penáguila, donde ibamos a dormir. Nos separaban cuatro kilometros, los cuales creiamos que eran de bajada hasta alli, cuando nos metemos en una de las mayores emboscadas de la Sr. Para entrar en el pueblo, siguiendo el track de la prueba hay un rampón de 900 metros brutal. Según he visto en Strava, la media de la rampa es de 11% pero porque suaviza los últimos 300 metros,  lo más duro está al empezar, con picos de 27% y muchos metros al 20%. Después de subir este repecho giramos en sentido contrario a la ruta para dormir en Penáguila (km 528), serían las once menos cuarto de la noche.

A las cinco de la mañana suena el despertador, el cuerpo algo más perezoso le cuesta arrancar. Tomamos algo que nos habían dejado para desayunar y a las cinco y media arrancamos. De salida, hacemos los puertos de Benifallim y el Collado, puertos no demasiado duros pero que siguen añadiendo desnivel.

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Las bajadas se nos hacen muy frías, pues era una zona arboladas y húmedas. En Torremanzanas hacemos foto de control y proseguimos ruta. Pasado el puerto del Collado, llega una larga y preciosa bajada hasta Relleu.

Desde aquí comienza un continuo sube y baja hasta Busot. Aquí nos encontramos un par de ciclistas con focos, eran un par de hermanos que habían salido a las seis de la mañana a rodar algo, pues su nuevas obligaciones como padres les dejaba poco tiempo para disfrutar de la bici. Al vernos pasar con las luces y las bolsas atrás, se apresuraron a ponerse a la par y a preguntarnos que estábamos haciendo. Entre historias iban pasando los kilómetros acompañados, “hermano esto es lo que tenemos que hacer nosotros !!” eso le decía el uno al otro. En Busot ellos cambian de ruta y nosotros vamos en busca de la última subida a Xixona y penúltimo control (km 590).

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Tras hacer la foto de control, pensamos si parar a desayunar (pues llevábamos más de tres horas dando pedales desde que habíamos salido y sin comer nada) o comíamos algo de lo que llevábamos. Optamos por la segunda opción. Desde el control hasta San Juan era todo bajada. Ahora si que ya lo teníamos. Fuimos pasando rotondas hasta llegar al punto de partida y final. Una nueva aventura concluida, una nueva aventura disfrutada.

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Dar las gracias al organizador, Antonio Galvan por estar pendiente de nosotros estos dias y por la Sr que ha creado. Sin duda preciosa y dura. Gracias !!

Datos:

Dia 1: 274 kilómetros, 5415 metros de desnivel acumulados, tiempo transcurrido 15 horas 45 min.

Dia 2: 261 kilómetros, 5570 metros de desnivel acumulados, tiempo transcurrido 16 horas y 7 min.

Dia 3: 83 kilómetros, 1202 metros de desnivel acumulados, tiempo transcurrido 3 horas y 46 min.

Distancia recorrida 618 kilómetros, desnivel acumulado 12.185 metros, tiempo total 50 horas 14 min.

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Recomendaciones

-Es una Sr con muchos kilómetros con porcentajes por encima de las dos cifras, recomendable llevar una corona de 32 o 34 dientes, según tus características.

-En la época que la hemos hecho nosotros (Marzo) no hemos tenido problemas con el agua, pero cuidado con la comida, siempre llevar algo encima pues a pesar de haber pueblos siempre cerca, no siempre hay comida disponible. 

-Para el gran público, tal vez sea buena idea parar a dormir en Alcoy el km 230 y Benidorm en el km 484.

-Puede haber una gran amplitud térmica del día a la noche, sobre todo en algunas zonas más montañosas. No escatimes en ropa.

-No reserves para dormir en ningún sitio, pues probablemente irás más lento de lo esperado.

-Escucha a la gente que conoce la zona.

Toda la info: http://www.ciclismoenalicante.es/#BRMSR

A mi amigo y compañero Diego, por el coraje demostrado:

El coraje no es tener la fuerza para seguir, es seguir cuando no tienes fuerza”

Vuelta a Gredos.

 

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El recorrido de la “Vuelta a Gredos en Bici” consiste en dar la vuelta al macizo de Gredos desde mi casa, Boadilla del Monte bajando por el Valle del Tietar y subir por El Valle del Jerte.

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El primer día viajamos desde Boadilla del Monte (Madrid) hasta el pueblo más alto de Extremadura, el Piornal. Fue una jornada de 230 kilómetros y 3.200 metros de desnivel. En general el recorrido esta marcado por largas rectas siempre buscando el Oeste y con viento de cara. Un recorrido muy agradable por la falda de Gredos.

 

Pasamos de la zona de la Vera al Valle del Jerte subiendo el puerto del Piornal. Un puerto largo que se puede atragantar. Finalmente llegamos al pueblo de Piornal y allí descansamos.

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El segundo día, viajamos del pueblo de Piornal a Boadilla del Monte, 250 kilómetros y 3.700 metros de desnivel acumulados. Comenzamos bajando el puerto de Piornal con toda la ropa puesta, pues es un puerto de 14 kilómetros de bajada y la temperatura rondaba los cero grados. El descenso del puerto enlaza con El Valle del Jerte en la localidad de Valdastillas.

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Desde aquí 30 kilómetros subiendo hasta llegar al puerto de Tornavacas.

Justo en la cima entramos en la provincia de Ávila, encontrándonos con el pueblo del Barco de Ávila donde hacemos un giro a la derecha buscando la Plataforma de Gredos a los lejos y dejando la Covatilla a la espalda. Este tramo es el mas bonito de la ruta, para mí. Paramos a comer en Hoyos del espino en el restaurante bar Hostal, un lugar Bike Friendly. Desde allí subimos un poco más hasta el Parador de Gredos y bajamos hasta la carretera del Pico para tomar la carretera a Hoyocasero y Burgohondo. Buscando siempre el Embalse del Burguillo tomamos dirección Cebreros y Robledo de Chavela. En Robledo paramos a tomarnos un respiro para afrontar los últimos 50 kilómetros de la ruta y encender luces. De nuevo se nos echó la noche y bajando de Navalagamella a Quijorna pasamos bastante frio, pero ya cerca de casa a falta de pocos kilómetros. Así, felices de haber podido terminar esta gran aventura comenzamos a saborear nuestros últimos kilómetros de ruta. 

Es una ruta preciosa, merece mucho la pena de disfrutarla. Se puede hacer en tres o cuatro días cómodamente, nosotros la hemos hecho a dos días porque es nuestra manera de entender el ciclismo, pero siendo conscientes que este punto de vista no es generalizado, en verano se puede hacer bien a dos días sin luces. Por otro lado, es una ruta exigente, sus 7.000 metros de desnivel requieren buen estado físico. Sin enrollarme mas, espero que esta crónica os anime a disfrutar de una zona maravillosa. 

“La felicidad está en cada paso del camino, no tengas prisas en llegar al final, simplemente trata de disfrutar cada paso que des”.

Londres Edimburgo Londres 2017 (LEL)

Tras varios intentos fallidos de sentarme a escribir mi crónica de lo que ha sido la LEL no quiero dejar pasar más tiempo. Esta mañana hablado con un amigo y entendido en viajes de larga distancia, hablábamos que si había sido una de las LEL más duras de su historia, que si había abandonado mucha gente, que si el tiempo había sido muy malo, el viento horroroso, los conductores con adelantamientos sin piedad, carreteras muy agresivas con las muñecas y manos… todo lo malo que quieras… pero al final todos concluimos que; SI REPETIRIAMOS.
Y es que la LEL tiene algo que nos ha enganchado, tal vez ese puntito masóca del ciclista hace que cuanto peor lo pasamos, mejor es nuestro recuerdo de la aventura y es que, acaso no sabemos lo malo de la meteorología inglesa? acaso no sabemos lo inestable que es el tiempo allí ? Tal vez mi crónica de lo que ha sido la LEL, puede ser una opinión muy subjetiva y particular, pero a mi no me ha parecido una prueba tan dura y me explico.
Puede que la climatología haya sido mala, el viento ha soplado sin piedad y los repechos eran mortales, pero las condiciones en las que corríamos eran muy buenas, la organización nos proveía de comida caliente y variada, de buenas instalaciones para comer, ir al baño, ducha o simplemente descansar. En todos los controles teníamos a voluntarios que se dejaban la piel por el corredor, por hacer que el paso por el control fuera bueno, agradable y una sonrisa en sus caras a pesar del cansancio, porque no olvidemos que el voluntario ha ofrecido su trabajo gratuito por amor al arte y muchos descansando casi menos que nosotros. Otros de mis argumentos por los que creo que no ha sido una prueba tan dura, es que a la hora de descansar y echar una cabezada nosotros no hemos tenido problemas para echarnos unas horas. No nos hemos quedado sin colchoneta en ningún control, aunque eso sí, tenias que estar pendiente de la hora, pues si te despistabas te podías quedar sin ella. Es imposible que la organización pueda proveer tantas camas como para que en casi todos los controles haya 300 camas, al final del día somos Randonneurs participando en una prueba autosuficiente, por lo que si no hay una colchoneta siempre hay un trozo de suelo enmoquetado para echarse un rato y bajo techo caliente, con un baño y duchas disponibles ( un lujo). Por todo esto creo que las condiciones en las que hemos podido correr esta prueba eran buenas. Por hacer una comparativa con las 1001 millas de Italia, allí no disponíamos de estas comodidades y por ello fue una de las pruebas más duras para el grupo.
Respecto a la ruta, sobre todo los 100 primeros kilometros, es un continuo ratoneo difícil de seguir el recorrido sino llevas el track. Me sorprendió mucho el ver a gente con anotaciones en una especie de carpeta encima del manillar con los giros, distancias y demás, sobre todo gente del Audax UK (probablemente lugareños). Es una prueba que se puede hacer perfectamente con el track provisto por la organización, aunque en el recorrido de vuelta hubo un problema con una versión del track, pero por suerte otro compañero tenía el bueno.
El tema mecánica y averías ha dado para mucho, sobre todo pinchazos (más de 10 pinchazos) y una rotura de cadena reparada en marcha. En cada control había un mecánico con cámaras, cubiertas, cadenas y taller. Muy buena la asistencia mecánica.
Otra de las cosas que ayudan inmensamente a que una prueba de larga distancia la termines con cara de satisfacción, es la compañía. Cada vez tengo más claro lo importante que es elegir bien a los compañeros de ruta, en mi caso es la segunda grande que hago con la Peña Ciclista Massamagrell y con ellos al fin del mundo. Por otro lado mi amigo inseparable Diego Villas Alcala. En estas aventuras tan largas, si llevas compañía asegurate que sean buenos amigos y te sepan comprender lo suficiente cuando el cansancio aparezca, o el sueño, o el hambre, o simplemente necesites un hombro. El manejo de los “egos personales” es importante y siendo un grupo tan numeroso es fácil que los roces afloren, pero en nuestro caso tanto Diego como yo éramos los agregados al grupo y ambos hemos encajado muy bien y muy bien se nos ha tratado.
Hay muchos detalles que ha tenido esta prueba para ser una prueba grande, pero quizás el detalle que me terminó de conquistar fue que en uno de los controles me dejé mi gorra de Ciclismo en Cadena en la colchoneta donde había dormido. Al llegar a Londres, allí estaba en una de las cajas de objetos olvidados, increíble !! allí podías ver de todo, baterías externas, gorras, patucos, guantes, de todo.
Como decía, he tardado unos días en asimilar muchas cosas y tal vez no sea una crónica al uso de lo que ha sido la LEL, pero es mi visión particular de ella. Para mí ha sido una experiencia personal y deportiva difícil de olvidar en la que he echado mucho de menos a algunos amigos, pero cada aventura es única en tiempo, lugar y compañía. Sin duda es una de las grandes, pero con mayusculas. Cuando la gran mayoría de los que hemos ido repetiría, es porque algo tiene y lo que tiene es, mucho cariño en la organización.
Fui a la LEL buscando salir de mi espacio de confort y vuelvo de ella con ganas de más, quiero perderme más, quiero aprender más, quiero desconocer más y aprender más del mundo …
Muchas gracias a todos los que habéis formado parte de esta LEL.
                           “Toda aventura comienza con un sí”

Diagonal Iberica Bilbao Almeria 1024 km

Todo comienza una tarde de invierno hablando de nuestras aventuras con la bici y esas cosas que los locos del pedal solemos hablar. Diego, te animarías a hacer la diagonal Bilbao Almería conmigo?? : Vamos !! (tan sencillo) Echo un vistazo al calendario, le comento a otros dos buenos amigos la idea y les gusta, pero finalmente no nos pueden acompañar. Comienza la maquinaria a funcionar y a preparar la logística. Preparo el recorrido sin saber muy bien las emboscadas que me estoy metiendo. A la vez intercambio multitud de correos con el organizador por el tema burocrático de la homologación, inscripcoin, recorrido y demás hasta que por fin a falta de unos días de empezar tenemos el visto bueno.

Viviendo en Madrid, iniciando la ruta en Bilbao, terminándola en Almería para volver finalmente a Madrid requiere cierta logística. Diego mandó un paquete de ropa a Almería a casa de mi madre para la vuelta, yo llevaba un pantalón pirata y una muda, como ropa de civil.

Subimos a Bilbao en autobús, allí nos esperaba Juan Carlos para alojarnos en su casa. Juan Carlos es otro compañero del pedal, con muy buen historial de aventuras de larga distancia y sobre todo, amigo y compañero.

Cenamos en su casa, compartiendo historias que tal vez sólo entendemos los locos de la larga distancia y que tanto nos gustan. A la mañana siguiente el despertador sonó a las 6:00 am, pues la salida la teníamos a las 7:30. Preparativos de última hora, desayuno y porque no reconocerlo, algo de nervios pero más como un niño delante de su gran regalo.

A las 7:30 acompañado por Juan Carlos salíamos de Bilbao enfrente del museo Guggenheim, cruzándonos con muchos ciclistas que ese día iban a disfrutar de la Bilbao Bilbao.

El azar quiso que saliendo de la ciudad nos cruzáramos con una gran ultrafondista como es Ziortza y Roberto, sólo me dió tiempo a saludarla con una voz. Más adelante se nos unió otro gran amigo, Aitor Antxustegi. Escoltados de dos buenos amigos de la zona, íbamos dejando la ciudad atrás y haciendo camino. Poco a poco empezamos a subir el puerto de Dima, una zona preciosa en la que el embalse de Uribarri-Gamboa nos dejaba una de las postales más bonitas del recorrido. Pasamos Vitoria y nos adentramos en el condado de Treviño hasta llegar al puerto de Bernedo donde Aitor dio la vuelta a casa.

En ese momento Diego y yo nos quedamos solos y comenzaba la aventura de verdad. Alrededor del km 150 llegamos a Logroño y paramos a comer.

Desde Logroño para llegar a Soria teníamos que subir el puerto de Piqueras, para el cual teníamos que salvar un desnivel de 1300 metros desde Logroño. Cogimos la carretera LR-250 por San Román de Cameros, donde recorrimos la zona alta del rio Leza hasta enlazar con la nacional N-111 y de allí hasta el puerto de Piqueras. Es una carretera con un paisaje impresionante, con el rio Leza a su izquierda y sus cañones profundos. Una vez enlazamos con la nacional N-111, dejamos a la derecha el desvio del túnel de piqueras con mucha pena y ascendemos el puerto. Este tramo desde Logroño se nos hizo pestoso y duro, pues la carretera era muy botosa, rugosa y muchos kilómetros picando para arriba nada más comer con el estómago lleno. Llegamos a las 17:30 al alto y allí nos abrigamos preparando la larga bajada hasta Soria (km 245). Sobre las 19:30 llegamos a Soria y replanteamos donde íbamos a dormir. En una gasolinera (de tantas) sellamos el carnet de ruta y comimos algo antes de seguir nuestro camino hasta Barahona , donde habíamos decidido dormir (km 310).

Sobre las 22:00 hrs llegamos al hostal donde ya nos esperaban. Una buena cena, una buena ducha y una buena habitación con calefacción. Aprovechamos para lavar la ropa del dia y secarla en los radiadores. Se nos dio bien el día, aunque habíamos avanzado menos de lo esperado, pero el terreno también fue más duro de lo esperado, por lo que lo dimos por bueno.

El lunes día 20 (segundo día de ruta) nos despertamos a las 6:00, desayunamos lo que nos habían dejado preparado y a las 6:45 estábamos pedaleando ya.

 

Nada más salir estábamos muertos de frio, pues la temperatura era de -3ºC. A las 8:00 estábamos desayunando en Sigüenza (km 340) en la churrería, donde nos atendieron de lujo con un gran desayuno. Desde aquí ya era terreno conocido para nosotros y sabíamos que nos tocaba subir el portachuelo hasta la autovía A-2. Con paso alegre tras el desayuno, comenzamos nuestra marcha y piano piano fuimos haciendo camino. Con un ligero viento de cola nos presentamos en Brihuega y desde allí comenzamos a rodar por la vega del Tajuña hasta Arazueque (km 430) donde hicimos una parada a comer algo y reponer líquido porque el calor empezaba a apretar.

Sobre las 15:00 hrs llegamos a Villarejo de Salvanés (km 478), donde comimos, sellamos y nos repusimos del calor ( 29ºC). Sobre las 16: 00 hrs salimos camino Quintanar de la Orden (km 557), pasamos bastante calor pero conseguimos avanzar bastante pues el terreno se prestaba a rodar rápido por las llanuras manchegas y sobre las 18:00 hrs ya estábamos en Quintanar. Al igual que el día anterior, era el momento de decidir hasta donde íbamos a llegar, estudiando el recorrido y los alojamientos disponibles, decidimos dormir en el Bonillo (km 646) lo que iban a hacer un total de 334 km de ese día. Al final los últimos 50 km de ese día se nos hicieron muy duros, pues hacía un viento lateral muy fuerte que apenas nos dejaba avanzar. Fue necesario parar dos veces para comer algo ya que las fuerzas empezaban a flaquear. Finalmente sobre las 22:30 llegamos al hotel. Justitos, pero llegamos. Es lo que tiene cuando no conoces el terreno, pero esto es así.

 

A la mañana siguiente martes 21, nos levantamos a las 6:30 y al ir a desayunar vimos que hacía un viento bastante fuerte y el cielo muy nublado, como de llover. Los dos nos miramos y no dijimos nada pero nos lo dijimos todo. El plan del día estaba abierto, teníamos tiempo de sobra para llegar a Almería, pero creo que aunque ninguno lo decíamos,  los dos queríamos hacerlo del tirón. No teníamos decidido si lo haríamos del tirón o dejaríamos unos kilómetros para el miércoles. La prudencia nos hacia no dar nada por sentado, por lo que decidimos ir viendo sobre la marcha. En el desayuno vino a nuestro encuentro Bienvenido Camacho, otro gran amigo de la familia randonneur. Sobre las 7:30 salimos del Bonillo (km 646) y nuestra preocupación se confirma nada más salir de allí, un viento muy fuerte de cara, muy cerrado, a ratos niebla meona que aumentaba la sensación de frio.

Una mañana de tirar de galones y sufrir en la bici, no puedo decir otra cosa porque no fue nada agradable. Pasamos mucho frio y sufrimos mucho el viento, hasta tal punto que necesitábamos para cada dos horas a comer algo, bien por meter calorías al cuerpo como por descansar mentalmente, nos estaba cayendo la del pulpo.

Sobre los 70 km Bienvenido siguió su camino y nosotros seguimos penando con el viento. Sobre las 13:00 llegamos a Villanueva del Arzobispo (km 767).

En toda la mañana habíamos rodado 120 km. No le dimos más vueltas al asunto, había que parar más, pues se paraba más!!  Hasta llegar a Ubeda (km 804) no disfrutamos de viento de cola, pasamos la ciudad y una bajada larga nos alegró el día, porque los ánimos estaban algo alicaídos pensando todo lo que nos quedaba por delante y donde estábamos todavía. Si algo bueno te enseña esto, es que por mal que vengan dadas, no dura para siempre y así fue. El aire cambió y ahora nos entraba ligeramente del Oeste a favor. Pasaban los kilómetros rápidamente y nos plantamos en los alrededores de Sierra Mágina. Sobre las 18 horas, paramos en un supermercado de Jodar (km 830) a comer bien, porque ahora teniamos otra zona montañosa por delante y las temperaturas de nuevo empezaban a bajar más.

Sobre las 21:00 estábamos en Darro (km 900) cenando. Nos parecía mentira, lo mal que lo pasamos por la mañana y estábamos a menos de 110 kms. Cenamos agusto y sabedores que a la hora que fuera, íbamos a llegar. Ahora si que si !

Al salir del bar nos moríamos del frio que hacía, nos habíamos puesto todo lo que llevábamos encima y aún así íbamos tiritando de frío. El aire al girar hacia Guadix nos entraba más fuerte del Oeste por lo que lo llevábamos a favor. Esta era la nuestra !! A las 22:45 pusimos el penúltimo sello del carnet de ruta en Guadix (km 921). Paramos en una gasolinera a avituallarnos para las horas que nos quedaban pues desde allí hasta Almeria no había nada abierto para comer algo. Salimos de Guadix y durante 20-30 kms estuvimos jugando a la yincana pues la via de servicio de la autovía era lo más parecido al esterrato italiano, muchas entradas y salidas y muchos caminos a ningún lugar. Desde Guadix a Almería volamos con el aire a favor, lo gozamos como enanos. Finalmente a las 03:33 llegamos a Almería. Felices de haber llegado bien, sin ningún contratiempo y sobre todo los dos sanos, que la Pili (mujer de Digo) sinoooo me canea jajajaja.

Ha sido una aventura muy bonita, de las que dejan muy buen sabor de boca, la hemos disfrutado mucho y sobre todo felices de haberla compartido con los amigos; los que habéis buscado un hueco para acompañarnos, los que habéis estado en las redes sociales animándonos y los que nos habéis echado una mano con las rutas, se agradece de verdad. Muchas gracias !!

Distancia total recorrida 1024 km y 10103 metros de desnivel acumulado.

1ª Etapa: Bilbao – Barahona 310 km y 4.248 metros de desnivel
2ª Etapa: Barahona – El Bonillo 334 km y 2.271 metros de desnivel
3ª Etapa: El Bonillo – Almería 380 km y 3.584 metros de desnivel
Diferencia de temperatura en la segunda etapa de -3ºC a 29ºC (32ºC)

Tiempo total 68 horas 3 min

Desde aquí quiero animar a los que os gustan este tipo de aventuras que no lo dudéis, hay margen de tiempo más que suficiente para hacerlo tranquilamente. Agradecer a Francesc Porta y en especial a Ricard Monraba el trabajo para mantener la organización de las Diagonales Ibericas y por su paciencia en toda esta gran aventura. Muchas gracias.

Y por último a mi amigo y compañero Diego Villas un placer haber compartido la aventura contigo CASTITA. No te digo más no te me vayas a poner blandito jajajaja Preparate para la siguiente 😉

 

Campeonato del mundo 24 horas Contra Reloj en California

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Casi quince dias después, me animo a contar mi historia, porque detrás de una buena aventura siempre hay una gran historia. Esta vez no va de ningún super héroe, ni de la super marca que hice, ni de lo bien que corrí y de lo bueno que fue el resultado. Todo lo contrario, más bien es una historia de como afrontar algo que has deseado tal vez toda la vida y llegas a la salida con cierta pena porque sabes que no estás bien.

El més de Septiembre empecé los entrenamientos específicos entre Asturias y Almería. En Asturias estuve entrenando con Eugenio Gómez y su gran grupeta asturiana una semana, después marché para Almería donde estuve preparándome tres semanas simulando las condiciones que podía esperar en Borrego Springs, y la verdad es que es lo más similar que podemos tener en España. Fueron tres semanas muy duras, muchas horas en el sillín, pero me sentía muy feliz e ilusionado por la aventura en la que me había embarcado. Después marché a Mallorca, a seguir entrenando por allí unos once días más. Durante los primeros días, empecé a notar la garganta tocada, por lo que bajé un poco la intensidad de los entrenamientos. Primer aviso del cuerpo.

La idea de ir a Mallorca era hacer un test en las 12 horas de Llucmajor de Beloribike, pero atendiendo los avisos del cuerpo, disputé sólo las 4 horas y seguí rodando. Al final no hice las 12 horas pero hice unas 9 horas rodando con los participantes y casi 270 km.

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Volví a Madrid con la garganta muy tocada. No quise tomar antibióticos ni nada, porque entendía que me iban a dejar muy flojo y esperaba que poco a poco la salud fuera recuperándose. Para mi desgracia, no fue así y la cosa empeoró, la infección bajó a los bronquios y como resultado una bronquitis. La ventilación de los pulmones no era buena y la saturación tampoco, me disparaba mucho de pulso y me asfixiaba literalmente en los entrenamientos, por lo que decidimos parar una semana y recuperar al cuerpo.

Ese parón fue muy necesario, pero a la vuelta a los entrenamientos me dí cuenta lo flojo que estaba. Mal, muy mal. Reconozco que a una semana de ir a USA estaba muy desmoralizado, sentía que todos los sacrificios que había hecho se habían ido al traste. Toda la temporada sano como un roble y justo en el momento que necesitaba estar fuerte… JODIDO, MUCHO.

Son momentos muy duros para un deportista, mirar atrás y ver todos los sacrificios realizados para estar así. Finalmente, mi gente, fue la que me hizo darme cuenta de que era lo que había, que no había tiempo para otra cosa que no fuera mirar hacia adelante y disfrutar la experiencia.

Poco a poco, esa mala sensación fue cambiando y empecé a creer en mí, que mi cabeza habia podido con cosas peores, y que había que mantenerse calmado. Con cabeza podía conseguir hacerlo dignamente.

Nos presentamos en California y realizamos el viaje hasta San Diego tal y como lo habíamos planeado. A partir de aquí tuvimos varios contratiempos. No podíamos conducir en USA porque no habíamos sacado el carnet internacional. La alternativa era el Bus. Nos acercamos a la estación de autobuses y resulta que no había uno hasta el día de la carrera. Nos quedamos pensando la mejor manera de poder llegar allí y finalmente decidimos ir en bici, 140 km con 2000 mtrs de desnivel. Evidentemente estando fisicamente bien y en modo competitivo, esto sería implanteable, pero estaba claro que desde antes de venir era lo que había y había que disfrutarlo. Nos fuimos un día antes de lo pensado a Borrego Springs para poder descansar más (Martes).

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El miércoles habíamos quedado con Marko Baloh, Ana Mei y Stefan Lembke para dar una vuelta de reconocimiento, pero antes de eso tuvimos que cambiar de hotel, pues era en teoría el día que llegábamos a Borrego. Cosas para arriba y cosas para abajo. Intentamos quedarnos en el primer hotel pero al haber pagado la habitación por anticipado en el segundo hotel, si nos ibamos perdíamos lo pagado, por lo que la decisión fue fácil.

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Tras la vuelta de reconocimiento, quedamos para el día siguiente mensajearnos para quedar a rodar o cenar. Nos fuimos al hotel a descansar, el nuevo hotel, más lujoso y mejores camas, pero pocas comodidades para alguien que necesita cuidar su alimentación para competir, no había cocina ni microondas. El jueves, nos fuimos a hacer fotos de las esculturas del desierto, un poco de ocio.

La vida en el desierto de Borrego es muy tranquila, apenas una calle en la que hay varios restaurantes mejicanos, una farmacia, un par de supermercados y poco más. Nuestros días previos a la competición pasaron disfrutando de la familia RAAM (Marko Baloh,Strasser,  Seana Hogan, Dexx Tooke, entre otros)

Por la noche, quedamos para cenar a modo de cena previa a la competición, para conocernos los corredores. Una tradición muy bonita, que parece se hace en las competiciones allí en USA y en la RAAM. Allí tuvimos la oportunidad de cenar con Anna Mei, Seana Hogan, Jasmijn Muller, Irma Baloh, Marko Baloh, David Baxter, Dex Tooke, Stefan Lembke, Dave Elsberry, entre otros muchos. Una cena que disfrutamos mucho y nos reímos mucho. Toda una experiencia.

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Llega el viernes, dia de la competición y a las 11 tenemos que dejar el hotel (todo comodidades). La carrera no comienza hasta las 18 horas. Un día muy largo por delante, caluroso e incierto. Habíamos conseguido que el primer hotel, haciéndonos un favor, nos dejara descansar unas horas en una habitación y cocinar algo de pasta antes de la carrera, pero no podíamos ir desde las 11 por lo que pasamos toda la mañana en una cafetería, saboreando un buen café y los cinamon rolls (rollos de canela). Allí dejamos pasar varias horas, wasapeando, hablando con la gente local, con los que se cruzaban, en fin había que pasar las horas. Nos vamos al hotel sobre las 13 horas y allí estaba preparando las bicis Strasser. Ya habíamos tenido la oportunidad de hablar unos días antes en el mismo hotel. Se le notaba tenso, concentrado, pensando en lo que tenía por delante, pero a pesar de ello amable atendiéndonos. Comimos y descansamos un rato antes de ir al control de la bici a las 15:30 horas.

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Aquello ya estaba lleno de gente preparándose. Todo lleno de bicis contra reloj, ruedas lenticulares, ruedas de perfil, cascos aero… en fin se olía a velocidad. Pues allí nos presentamos mi compadre Jimmy y yo, con bolsas de plástico y una mochila. Allí llevábamos la comida de la competición, la ropa de ambos, luces, baterías y demás cosas que necesitábamos. El hecho de no tener coche, nos obligaba a llevar todo de esa manera de aquí para allá.

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Faltaban apenas dos horas para la competición, desde España múltiples mensajes de apoyo de amigos, familia y gente cercana.

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La cabeza comienza a estar en modo competición. A las 17:00 es el briefing de carrera. Esto empieza ya !! Termina y nos deseamos suerte los unos a los otros, y algún que otro abrazo a la gente mas cercana (esto te emociona). Finalmente, mi compadre Jimmy y yo nos fundimos en un abrazo deseando que todo fuera bien.

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A las 18:00 horas sale la primera tanda, Strasser, Marko Baloh, Julian Sanz, Seana Hogan, Anna Mei… un minuto después sale mi tanda con Valerio Zamboni a la cabeza, Stefan y David Baxter entre otros. La primera hora, ruedo controlando vatios y pulso para no salirme del plan, pero según empiezan a pasar las horas veo que no puedo mantener los vatios que había pensado. A partir de las ocho horas de carrera empieza mi calvario. Las piernas, el cuerpo y la cabeza empiezan a fallar. No podía mantener ritmo y baja mucho el rendimiento. Hago una parada un poco larga de lo que estoy acostumbrado en estas carreras. La carrera me pone en mi sitio muy pronto y yo intentando saber cual es. Voy rodando poco a poco esperando que las sensaciones cambien, que llegue el amanecer y ver que pasa. Las primeras doce  horas fueron más o menos, pero las segundas… sufrí mucho, como nunca. Cuando uno se prepara para una prueba como esta, se prepara mentalmente para pasarlo mal, porque hay momentos muy malos, pero en esta carrera he sobrepasado mi limite de sufrimiento. Cuando el cuerpo no va, es la cabeza la que tiene que hacer que las piernas sigan dando pedales, y esta vez la cabeza llego un punto en el que se agotó también. Necesitaba proteger al cuerpo haciendo paradas más largas de lo habitual, pero lo suficiente para engañar a las piernas. En esta guerra psicológica, Valerio Zamboni me echo un cable sin saber. Cada vez que entraba en boxes y me encontraba allí me gritaba que a salir con él. Estábamos yendo en ritmos similares y de alguna manera estaba picado con migo, hubo mucha complicidad entre nosotros, risas y buenos ratos.

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Al final, para recuperar algunos puestos tuve que salir a rodar con el calor, cuando mucha gente estaba en boxes, tres horas seguidas bajo el sol ardiente del desierto. Las temperaturas fluctuaron entre 37 grados de día y 8 de noche. Poco a poco llegaba la hora final y no podía ni con mi alma. No se de donde me salió el pensamiento y las fuerzas de intentar llegar a los 600 kilómetros, una distancia 100 kilometros menos de lo que esperado, pero que en aquellos momentos fue lo único que me mantuvo en pista, no le veía sentido a tanto sufrimiento. La última vuelta en el recorrido corto (8 kilómetros), necesité tomarme un gel, así de sobrado iba! Me pasaron la mayoría de participantes como aviones y yo deseando llegar, mi cabeza pedía cruzar el arco de meta y acabar.

Terminé !! me abrazo a mi compadre y a alguno de los participantes. No sabia si llorar, gritar o tirarme al suelo. Por fin… recogí la medalla, me despedí de los amigos y necesitaba ir al hotel. Agotado mental y fisicamente. Podéis ver los datos de la carrera en mi perfil de Strava https://www.strava.com/athletes/1145457

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El resultado final: tercero de mi categoría !!

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Tal vez alguien pueda pensar que se me ha pegado algo del peliculeo americano, pero no. Ahora que ha pasado el tiempo y veo las cosas con perspectiva, me doy cuenta que toda esta aventura ha merecido mucho la pena a pesar de las malas sensaciones. Hemos disfrutado muchísimo  y aunque no he podido ser competitivo se que volveré, y volveré más fuerte, pero esto nos lo llevamos en nuestro cuerpo. Vivir dentro de la familia RAAM por unos días ha sido increíble, la acogida ha sido muy buena por parte de los veteranos en estas historias y allá por donde hemos ido nos han facilitado mucho la vida. Nos han hecho sentir parte de una gran familia. Por todo ello solo queda ser agradecido con el pueblo americano. También quiero agradecer a mi compadre Jimmy la valiosa ayuda prestada, no voy a tener manera de agradecer esto amigo.

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Finalmente, esta ha sido mi experiencia, la tuya no tiene porque ser ni igual ni parecida pero de ella he sacado varias cosas en claro y tal vez te puedan servir algún día.

A FAVOR

1- Una experiencia inolvidable, no lo cambiaría por nada.

2- Ya conozco el circuito, el pueblo, los hoteles, el supermercado y a nuevos amigos.

3- He realizado un sueño.

4- Sales de tu espacio de confort, y eso te hace crecer.

EN CONTRA

1- La salud no perdona, si no estás bien para competir, lo vas a pasar muy mal y lo sabes.

2- El tema de no llevar coche te limita para todo, pero las cosas salen como salen.

3- La alimentación es muy importante y allí no hay más que comida mejicana por todos lados. Importante poder cocinarte.

4- Saber los recursos con los que cuentas allí. Yo tenía una idea bastante clara gracias a San Google.

A TENER EN CUENTA

1- Carnet internacional si quieres circular por allí.

2- Tres dias antes es aconsejable estar allí para aclimatarte.

3- Conocer alguien te puede facilitar mucho la vida allí.

4- La alimentación puede ser complicada en USA.

5- Suplementos deportivos hay en los supermercados.

6- Borrego Springs es un pueblo casi fantasma, muy pequeño.

DISFRUTALO !!

“La vida es aventura, riesgo, atrevimiento, pasión. La vida es ahora y es única”